jueves, 19 de marzo de 2009
Ya entendí por qué me psicoanalizo.
Hoy pasé por una panadería y en un cartel que decía "Torta Mediana" yo leí "Teto Medina".
lunes, 2 de marzo de 2009
A pesar de que escriba cosas nuevas pueden seguir participando de la encuesta.
El otro día tuve un reencuentro con mis compañeros de la primaria. Todo fue bastante ameno, me enteré el devenir de varios, de la descendencia de algunos y del éxito académico de otros.
Como suele hacerse en este tipo de reuniones, de lo que menos se habló fue del presente y del futuro. Nos concentramos, por supuesto, en el único tiempo verbal que nos unía: el pasado.
De su mano, nos transportamos a nuestros días de polleras y trenzas largas. Sin mucha demora, llegamos a nuestras costumbres dignas de cualquier milnuevenoventay...
Nos acordamos de chiquititas, por ejemplo. Alguien mencionó que están pasando de nuevo el año del granero. Lo odié ese, empezaba todo de nuevo y encima con Grecia Colmenares. O sea... te llamás GRECIA, no podés venir a hacerte la granjera que usa bota de goma.
En fin, el tema es que toda esa conversación, por supuesto, me hizo pensar en mis propios noventa. Estos son algunos de mis recuerdos recientemente extraídos del pensadero:
-En mis noventa, por ejemplo, si quería ver chiquititas tenía que ir a tomar la merienda a la casa de una amiguita porque tenía una mamá super pensante y progre que se oponía a que consumiera esas cosas.
-En mis noventa tenía una abuela -la gorda, claro, porque ella es un hito de todos los tiempos- que bailaba canciones de los decadentes (el tutá tutá) mientras le hacía el CENTRO DE BELLEZA POND'S INSTITUTE con mi hermana (consistía en ponerle una crema de mamá en la cara y después maquillarla con pinturas de juguete).
-En mis noventa jugaba a ser Su, que todavía no se había deschavetado y seguía preocupándose por darle la mano al maestruli y porque el "GUAPETÓN" le saliera festivo en lugar de salir a hablar de la pena de muerte.
-En mis noventa, también, me veía todos los capítulos del fantasma escritor (incluso el de CALIPSO, en el cual Gaby Fernández es otra actriz y no la de siempre).
-En mis nineties jugaba al poliládron pero con la treta de hacer una cadena entre los encarcelados (cosa que si un ladrón salvaba al primero de la cadena quedaban todos automáticamente libres).
-Por supuesto que en mis noventa comía CHEESTRINGS, que eran esos palitos de queso que podías despeinar.
-De más está recordar que, bien avanzados los noventa porque yo tenía cablevisión y no multicanal, me veía "Clarissa lo explica todo", "Las leyendas del templo escondido", "La vida moderna de Rocco", "Los castores cascarrabias", "Mi guión en discovery kids", "Arte manía", "Sabrina, la bruja adolescente" (ver video "Crazy" del post anterior para apoyo visual de esta última), "El mundo de Beakman" y "Ginger".
- Sin duda alguna puedo afirmar que me veía Supermatch religiosamente a las 5 de la tarde y jugaba al mismo en todos los pijamas parties habidos y por haber (recuerdo con particular regocijo uno en lo de Vic. La casa de vic siempre da para todo y parte del desafío supermatchero consistía en tirarnos en colchón por la escalera). Obviamente no tenía ni idea de que Peter era Ronnie Arias.
- Bailaba Acqua, bailaba chiquititas -aún sin verlo- y bailaba Machito Ponce -aún sin entender qué quería decir cuando le decía al pana "póntelo, oie, pana, ia póntelo"-.
- Entre otras cosas, patinaba en rollers.
En síntesis muy sintéticas, esos son algunos de los más importantes flashbacks que me deleitan de mi niñez. Si llegaron hasta acá, espero que este texto haya servido de disparador para que me compartan sus experiencias más noventosas, enriquezcan mi repertorio noventoso, por favor. Quiero saber cómo lo vivieron los de mi generación pero también qué fue para los adultos, los bebés y los jóvenes.
Nunca olviden que ustedes son los engranajes del gran motor que hace funcionar a /sk. Háganse cargo.
Como suele hacerse en este tipo de reuniones, de lo que menos se habló fue del presente y del futuro. Nos concentramos, por supuesto, en el único tiempo verbal que nos unía: el pasado.
De su mano, nos transportamos a nuestros días de polleras y trenzas largas. Sin mucha demora, llegamos a nuestras costumbres dignas de cualquier milnuevenoventay...
Nos acordamos de chiquititas, por ejemplo. Alguien mencionó que están pasando de nuevo el año del granero. Lo odié ese, empezaba todo de nuevo y encima con Grecia Colmenares. O sea... te llamás GRECIA, no podés venir a hacerte la granjera que usa bota de goma.
En fin, el tema es que toda esa conversación, por supuesto, me hizo pensar en mis propios noventa. Estos son algunos de mis recuerdos recientemente extraídos del pensadero:
-En mis noventa, por ejemplo, si quería ver chiquititas tenía que ir a tomar la merienda a la casa de una amiguita porque tenía una mamá super pensante y progre que se oponía a que consumiera esas cosas.
-En mis noventa tenía una abuela -la gorda, claro, porque ella es un hito de todos los tiempos- que bailaba canciones de los decadentes (el tutá tutá) mientras le hacía el CENTRO DE BELLEZA POND'S INSTITUTE con mi hermana (consistía en ponerle una crema de mamá en la cara y después maquillarla con pinturas de juguete).
-En mis noventa jugaba a ser Su, que todavía no se había deschavetado y seguía preocupándose por darle la mano al maestruli y porque el "GUAPETÓN" le saliera festivo en lugar de salir a hablar de la pena de muerte.
-En mis noventa, también, me veía todos los capítulos del fantasma escritor (incluso el de CALIPSO, en el cual Gaby Fernández es otra actriz y no la de siempre).
-En mis nineties jugaba al poliládron pero con la treta de hacer una cadena entre los encarcelados (cosa que si un ladrón salvaba al primero de la cadena quedaban todos automáticamente libres).
-Por supuesto que en mis noventa comía CHEESTRINGS, que eran esos palitos de queso que podías despeinar.
-De más está recordar que, bien avanzados los noventa porque yo tenía cablevisión y no multicanal, me veía "Clarissa lo explica todo", "Las leyendas del templo escondido", "La vida moderna de Rocco", "Los castores cascarrabias", "Mi guión en discovery kids", "Arte manía", "Sabrina, la bruja adolescente" (ver video "Crazy" del post anterior para apoyo visual de esta última), "El mundo de Beakman" y "Ginger".
- Sin duda alguna puedo afirmar que me veía Supermatch religiosamente a las 5 de la tarde y jugaba al mismo en todos los pijamas parties habidos y por haber (recuerdo con particular regocijo uno en lo de Vic. La casa de vic siempre da para todo y parte del desafío supermatchero consistía en tirarnos en colchón por la escalera). Obviamente no tenía ni idea de que Peter era Ronnie Arias.
- Bailaba Acqua, bailaba chiquititas -aún sin verlo- y bailaba Machito Ponce -aún sin entender qué quería decir cuando le decía al pana "póntelo, oie, pana, ia póntelo"-.
- Entre otras cosas, patinaba en rollers.
En síntesis muy sintéticas, esos son algunos de los más importantes flashbacks que me deleitan de mi niñez. Si llegaron hasta acá, espero que este texto haya servido de disparador para que me compartan sus experiencias más noventosas, enriquezcan mi repertorio noventoso, por favor. Quiero saber cómo lo vivieron los de mi generación pero también qué fue para los adultos, los bebés y los jóvenes.
Nunca olviden que ustedes son los engranajes del gran motor que hace funcionar a /sk. Háganse cargo.
miércoles, 25 de febrero de 2009
Material de apoyo.
Si de algo me arrepiento hace tiempo es de haber extraído lo que me hizo hacerme un blog en primera instancia (pueden cotejarlo con una de las firmas que recibí en el primer post que lo acevera). Por eso volví con una pesquisa que ya he realizado con muchos de ustedes.
El motivo por el que aparece acá ahora no es porque la autora quiere refritar antigüedades, sino porque quiero que blogspot me haga un favor y me arroje cifras oficiales a una encuesta que vine llevando a cabo de manera harto informal. Estarán de acuerdo conmigo al afirmar que esto no es joda y que hay que tomárselo con la seriedad necesaria.
Por eso, acá tienen el material de apoyo para contestar esa encuesta que ven ahí al costadito. Para ahondar un poquito más en la consigna, "cuál es tu Britney favorita" es más bien: si vienen y te dicen que podés ser una Britney, ¿cuál elegís?
¿Querían posteo? Ahora ya lo tienen. Los nominados son:
a) BabyEl motivo por el que aparece acá ahora no es porque la autora quiere refritar antigüedades, sino porque quiero que blogspot me haga un favor y me arroje cifras oficiales a una encuesta que vine llevando a cabo de manera harto informal. Estarán de acuerdo conmigo al afirmar que esto no es joda y que hay que tomárselo con la seriedad necesaria.
Por eso, acá tienen el material de apoyo para contestar esa encuesta que ven ahí al costadito. Para ahondar un poquito más en la consigna, "cuál es tu Britney favorita" es más bien: si vienen y te dicen que podés ser una Britney, ¿cuál elegís?
¿Querían posteo? Ahora ya lo tienen. Los nominados son:
b) Loca (este tiene de plus que está con Sabrina, la bruja adolescente)
c) Sobreprotegida
d) Sumisa
e) Tóxica
martes, 10 de febrero de 2009
afuera llueve bocha.
yo volví de tierras muy lejanas.
ya les contaré de mis vivencias, si quieren las leen, sino me nefrega.
sólo puedo adelantar que vine con ganas de:
Quería volver, volví.
yo volví de tierras muy lejanas.
ya les contaré de mis vivencias, si quieren las leen, sino me nefrega.
sólo puedo adelantar que vine con ganas de:
- aprender a manejar.
- aprender a cocinar.
- conseguir un trabajo (jaja, jaja, jaja).
- bailar tango.
- viajar.
- aprender a hacer unas empanadas de humita que hace mi mamá muy buenas -esto iría en cocinar pero no, merece mención aparte porque tenía el deseo expreso de aprender eso-.
- tener un blog que esté bueno y que la gente lo lea, o al menos volver a escribir para un no público.
- escribir una novela.
- plantar un árbol.
- tener un hijo.
Quería volver, volví.
miércoles, 3 de diciembre de 2008
martes, 4 de noviembre de 2008
Listas
Cosas para hacer cuando me jubile
Él dijo:
-Tener un perro
-Dibujar y esculpir
-Leer el diario
-Terminar diseño
Yo dije:
-Viajar por el mundo con mi marido
-Emborracharme por primera vez
-Tomar clases de baile
-Llevar a mis nietos de viaje
Dijimos:
-Ir a Grecia
(La génesis de todo esto, allá por estos meses del año pasado, con helados de durazno y frambuesa -y esto recién empieza, las listas abundan-).
Él dijo:
-Tener un perro
-Dibujar y esculpir
-Leer el diario
-Terminar diseño
Yo dije:
-Viajar por el mundo con mi marido
-Emborracharme por primera vez
-Tomar clases de baile
-Llevar a mis nietos de viaje
Dijimos:
-Ir a Grecia
(La génesis de todo esto, allá por estos meses del año pasado, con helados de durazno y frambuesa -y esto recién empieza, las listas abundan-).
miércoles, 22 de octubre de 2008
Descubrí, finalmente, el verdadero motivo que hace que no escriba más acá. Como en este espacio la gente puede responderme, yo medio que me voy haciendo una listita mental con los que creo que me leen más o menos seguido.
De esa manera voy empezando a autocensurarme pensando "no, pero esto lo lee coso, va a pensar que soy una estúpida a cuerda", o "no, esto es demasiado banal para que lo lea pirulo... aunque demasiado denso si lo lee h y un baldazo de agua fría para z".
Me di cuenta hace poco y me pareció una soberana cagada estar pendiente de un público lector que, a fin de cuentas, si me lee por algo es.
Siempre que caigo en estas revelaciones que me demuestran que no puedo sacar el tigre que hay en mí y cagarme en el qué dirán, me pongo a envidiar a esa tanguera (que terminó vieja y sola por mala) cuyos versos recorrieron el mundo gracias a la novela de Betty, la aparatuda: "Se dicen ¡ja! muchas cosas, más si el bulto no interesa porque pierden la cabeza ocupándose de mí".
Fa, chupate esa tangerine. Una trompada al what they'll say.
Cuando sea grande quiero ser vieja, mala y tanguera.
De esa manera voy empezando a autocensurarme pensando "no, pero esto lo lee coso, va a pensar que soy una estúpida a cuerda", o "no, esto es demasiado banal para que lo lea pirulo... aunque demasiado denso si lo lee h y un baldazo de agua fría para z".
Me di cuenta hace poco y me pareció una soberana cagada estar pendiente de un público lector que, a fin de cuentas, si me lee por algo es.
Siempre que caigo en estas revelaciones que me demuestran que no puedo sacar el tigre que hay en mí y cagarme en el qué dirán, me pongo a envidiar a esa tanguera (que terminó vieja y sola por mala) cuyos versos recorrieron el mundo gracias a la novela de Betty, la aparatuda: "Se dicen ¡ja! muchas cosas, más si el bulto no interesa porque pierden la cabeza ocupándose de mí".
Fa, chupate esa tangerine. Una trompada al what they'll say.
Cuando sea grande quiero ser vieja, mala y tanguera.
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